Código de Conducta para los Servidores del
Dhamma
Que el servicio al Dhamma os aporte el mayor beneficio. Os ofrecemos la siguiente información deseando que tengáis éxito. Por favor leedla con mucha atención antes de venir a servir un curso.
Servicio Desinteresado
El servicio desinteresado es una parte esencial del sendero del Dhamma, un paso importante hacia la liberación. La práctica de la Vipassana va erradicando gradualmente las impurezas conduciéndonos a un estado de paz interior y de felicidad. Tras haber recibido esta maravillosa enseñanza del Dhamma, aunque la liberación de la desdicha sólo sea parcial, se siente una profunda gratitud. Con estos sentimientos de amor y de compasión surge el deseo de ayudar a los demás a salir de su desdicha. Servir en un curso nos brinda la oportunidad de expresar esta gratitud al ayudar a otras personas a conocer el Dhamma sin esperar nada a cambio. Además, al servir a los demás desinteresadamente también nos servimos a nosotros mismos porque desarrollamos los diez paramis disolviendo así el hábito del egoísmo.
Quién esta Capacitado para Servir al Dhamma
Puede servir al Dhamma cualquier persona que haya completado un curso de diez días con Goenkaji o con alguno de sus profesores asistentes. Dichas personas no deben haber practicado ninguna otra técnica de meditación desde su último curso de Vipassana.
El Código de Disciplina
Los servidores del Dhamma deben ajustarse tanto como sea posible al Código de Disciplina para los Cursos de Meditación, y aunque en algunos casos es necesario y se permite hacer algunas excepciones, a menos que se especifique otra cosa, las reglas del Código de los Meditadores se aplican también a los servidores.
Los Cinco Preceptos
Los cinco preceptos son la base del Código de disciplina:
- abstenerse de matar a cualquier criatura viviente,
- abstenerse de robar,
- abstenerse de conducta sexual inadecuada (aquí durante el curso, significa abstenerse de cualquier tipo de actividad sexual),
- abstenerse de hablar de forma inadecuada,
- abstenerse de todo tipo de intoxicantes.
Estos Cinco Preceptos son obligatorios para todas las personas del Centro y deben ser observados escrupulosamente.
Aceptar la Guía
Los trabajadores del Dhamma deben seguir las instrucciones del Maestro, de los Profesores Asistentes, de los Administradores del Centro y los comités de dirección, estando abiertos al consejo y la guía de aquellos que llevan más tiempo en la meditación o el servicio. Hay que comprender que iniciar proyectos sin autorización o contrarios a las direcciones de los responsables del curso no hará sino causar confusión, duplicación de esfuerzos y desperdicio de tiempo y material. Insistir en trabajar independientemente de cualquier dirección no es consecuente con el espíritu de cooperación y compañerismo que impregna la atmósfera del Dhamma. Al seguir las instrucciones los servidores aprenden a dejar a un lado las preferencias y los prejuicios personales haciendo aquello que es necesario para el bien de los meditadores y el buen funcionamiento del curso y del Centro. Los problemas se deben resolver abiertamente y con humildad. Las sugerencias positivas son siempre bienvenidas.
Relación con los Meditadores
En todas las situaciones, los trabajadores deben demostrar deferencia y ceder su lugar a los estudiantes que se encuentren en el curso. Los cursos y los centros son para los meditadores; ellos son los más importantes y los que están realizando el trabajo esencial. La tarea de un servidor del Dhamma consiste simplemente en ayudar a los meditadores en todo cuanto sea posible, por eso los estudiantes deben tener preferencia en el alojamiento y la comida. A menos que tengan que realizar algún trabajo urgente los servidores no deben empezar a comer hasta que no se haya servido a los estudiantes ni deben sentarse con ellos en el comedor. Tampoco deben utilizar los cuartos de baño ni los lavaderos cuando lo hagan los estudiantes. No deben irse a dormir hasta que no se hayan acostado los estudiantes, por si surgiera algún problema. En el resto de las instalaciones los estudiantes tienen siempre preferencia y los servidores deben evitar molestarlos en lo posible.
Trato con los Estudiantes
Sólo los organizadores del curso pueden tratar de forma directa con los estudiantes – la organizadora con las mujeres y el organizador con los hombres. Los servidores deben mostrar respeto y buena voluntad hacia los meditadores y deben observar si cumplen con el horario y la disciplina hablando con ellos en caso de que no lo estén haciendo. Pero deben hacerlo con buenos modales y con simpatía, con el deseo de alentarles para que superen sus dificultades. Si es preciso hablar de disciplina no lo hagáis con negatividad. Si no lo podéis evitar decidle a otro servidor que lo haga. Tened cuidado con las frases que utilizáis al hablar con los estudiantes. Procurar hacer vuestra petición positivamente y no de forma negativa. Los organizadores deben siempre tener cuidado y preguntar antes que suponer la causa de una aparente mala conducta.
Todos los trabajadores del Dhamma deben ser respetuosos y educados y estar disponibles para ayudar cuando alguien se les acerque. Generalmente es bueno preguntar el nombre al estudiante. Los servidores deben tratar de poner en contacto al estudiante con la persona adecuada con un mínimo de charla o distracción, ya sea con el profesor asistente o el manager del curso, dependiendo de la naturaleza del problema. Los trabajadores del Dhamma no deben intentar responder las preguntas de los estudiantes con relación a la meditación, sino que deben sugerir que tales preguntas se las hagan a los profesores asistentes. Los profesores asistentes deben ser informados de cualquier contacto que la dirección tenga con los estudiantes. Los asuntos privados de los estudiantes no se deben comentar innecesariamente con los otros trabajadores en la cocina o sirviendo en otros lugares.
La Práctica de la Meditación para los Servidores
Los servidores deben trabajar con plena conciencia, sin perder el tiempo y poniendo toda su atención en lo que hacen, esta es su práctica. Todos los servidores deben meditar al menos tres hora al día, preferentemente durante las meditaciones en grupo: a las 8 a.m., 2.30 p.m. y a las 6 p.m. Además todas las noches en que el profesor asistente esté presente habrá un acorta sesión de meditación para los servidores en la Sala de meditación a las 9.00 p.m. Estos períodos de meditación son esenciales para el bienestar de los servidores del Dhamma. Los servidores deben practicar Vipassana durante todo el curso, utilizando el Anapana cuando lo consideren necesario y pueden cambiar de postura durante la meditación en grupo si lo desean.
Los servidores del Dhamma tienen la responsabilidad de observarse a sí mismos continuamente. Deben tratar de ser ecuánimes en todas las circunstancias y ser conscientes de su volición mental Si se sienten llenos de negatividad o extremadamente cansados deben meditar más o descansar más, aunque el trabajo que realicen les parezca sumamente urgente. Los servidores no deben sentirse indispensables. Si están agotados y llenos de negatividad no estarán en condiciones de servir al Dhamma, pues al no tener paz interna y armonía no podrán compartirlas. El trabajo realizado sin una base positiva no será realmente beneficioso. Los servidores que permanezcan durante largo tiempo en un Centro deberán sentarse periódicamente durante diez días, dejando de lado cualquier otro trabajo y sin espera deferencias o privilegios por haber servido al Dhamma.
Reuniones con el Profesor
En caso de dudas o dificultades, los servidores deben hablar de ellas con el Profesor o con el Profesor Ayudante. El momento más adecuado para realizar preguntas sobre el trabajo o sobre cuestiones generales es después de las 9.00 p.m., tras la sesión de meditación para los servidores. También se pueden pedir entrevistas privadas. El servidor en ausencia de los profesores, en caso de dificultades o de querer preguntar algo, debe dirigirse al organizador del curso.
Segregación de Sexos
La segregación se lleva siempre a efecto tanto durante el curso como entre cursos. Para los servidores del Dhamma la segregación total de sexos no es posible porque deben trabajar juntos, pero esto no significa que deban relacionarse más allá de lo necesario para realizar su servicio al Dhamma. Esta regla todavía es más necesaria en el caso de parejas que deben tener sumo cuidado en mantener la segregación.
Contactos Físicos
Para mantener la pureza del ambiente de meditación y para dar buen ejemplo a los estudiantes, los servidores del Dhamma deben evitar todo contacto físico con los meditadores y con los otros trabajadores de ambos sexos. Esta regla debe ser observada en todo momento, tanto durante los cursos como entre estos.
Noble Palabra
Los servidores del Dhamma deben respetar el silencio que observan los meditadores. Deben intentar guardar silencio dentro del recinto, hablando solo cuando sea necesario. Es importante no perturbar el silencio innecesariamente, incluso si no hay estudiantes cerca o si no hay una sesión en el Centro.
Los servidores deben practicar la Noble Palabra cuando hablen:
- No deben mentir ni decir algo que no sea verdad,
- No deben utilizar palabras mal sonantes o lenguaje áspero. Alguien que practique el Dhamma debe ser siempre educado y hablar de un modo suave,
- Deben abstenerse de hablar mal de alguien o de murmurar. No deben hacer críticas de los demás porque surgen de los propios sentimientos negativos. Si hay algún problema debe ponerse en conocimiento de la persona implicada o del profesor o de los organizadores,
- No deben incurrir en chismorreos, en charlas banales, en cantar o en silbar.
Indudablemente la Noble Palabra es mucho más difícil que el silencio, por eso es una práctica muy importante para todo el que siga el sendero del Dhamma.
Aspecto Personal
El servidor del Dhamma es ante los ojos de los demás el representante de la enseñanza del Centro, por eso es importante que produzca sensación de limpieza y decoro. No debe llevar ropa llamativa o transparente o que llame indebidamente la atención (como pantalones cortos, faldas cortas, ropas muy ceñidas y mallas, tops muy cortos y sin mangas). Las joyas o adornos deben suprimirse totalmente o reducirse al mínimo. La actitud de modestia debe prevalecer en todo momento.
Fumar
Se entiende que quien ha aceptado el Dhamma no puede consumir intoxicantes tales como alcohol, hashish, marihuana, etc... En cuanto al tabaco, está completamente prohibido en todas sus formas en el interior y el exterior, y dentro y fuera del recinto del Centro. Los servidores tampoco podrán salir fuera del recinto del Centro para fumar.
Comida
El Centro ofrece comida sencilla, vegetariana e integral sin seguir ninguna filosofía especial. Los servidores, al igual que todos los estudiantes, deben aceptar lo que se les ofrece con un espíritu de renuncia.
Cualquier alimento que se traiga de fuera deberá ser estrictamente vegetariano y deberá guardarse en la zona donde comen los servidores, fuera de la vista de los estudiantes. No se puede llevar al Centro comida que contenga alcohol o licor, huevos o comida que contenga huevos (como mayonesa,, bollería, etc.), tampoco quesos fabricados con cuajo animal. En general se aconseja no traer comida de fuera.
Los servidores deben cumplir los cinco preceptos y podrán cenar si lo desean.
Lectura
Los servidores que así lo deseen pueden leer periódicos o revistas de acontecimientos, pero en las zonas reservadas para los servidores, donde los estudiantes no puedan verles. Si alguien desease leer otra cosa que no sea periódicos, puede utilizar la librería del Dhamma del Centro y sacar libros de allí. No se permiten novelas u otro tipo de libros de entretenimiento.
Contactos con el Exterior
Los servidores pueden tener algún contacto con el exterior. Sin embargo, mientras se está sirviendo en un curso se debe salir únicamente cuando sea necesario y con el permiso de los profesores. Se deben reducir las llamadas telefónicas al mínimo. Las visitas privadas sólo pueden acudir al Centro con permiso previo de la Administración.
Mantener la Limpieza del Centro
Es deber de los servidores ayudar a mantener el Centro tan limpio y ordenado como sea posible, además de la cocina y el comedor, la sala de meditación, la pagoda, las habitaciones, las oficinas, los baños u otras áreas que puedan necesitar atención. Los servidores deben estar dispuestos a realizar tareas no relacionadas con la comida o la limpieza si es necesario.
Utilización de las Propiedades del Centro
Todos los estudiantes de Vipassana se comprometen a no tomar nada que no les haya sido dado. Los servidores deben practicar este aprendizaje teniendo cuidado de no apropiarse para uso personal de las propiedades pertenecientes al Dhamma. No deben llevar a su habitación ningún material o darle uso personal sin pedir previamente permiso a los organizadores.
Estancias Largas en un Centro
Los estudiantes serios que hayan pedido permiso a un Profesor pueden permanecer en un Centro durante periodos largos para fortalecerse y afirmarse en la teoría y la práctica del Dhamma. Durante ese tiempo podrán sentarse en unos cursos y servir en otros, tal y como lo decidan, tras consultar con los Profesores y la Administración.
Dana
Tal y como se especifica en el Código para los Meditadores, no se cobra nada en los cursos o en los centros por la enseñanza, la manutención, el alojamiento o cualquier otra comodidad que se dé a los estudiantes. Lo mismo se aplica a los servidores del Dhamma.
La enseñanza de Dhamma puro siempre es gratuita. La comida, alojamiento, etc., se dan como regalos posibilitados por las donaciones de estudiantes del pasado. El servidor del Dhamma debe tener esto claro y dar buen servicio sin malgastar estos regalos recibidos para que los donantes obtengan el máximo beneficio de su dana. A su vez, los servidores pueden desarrollar su propio parami de dana haciendo donaciones para beneficiar a los demás según sus propios medios. En definitiva los cursos y los centros solo funcionan con las donaciones de estudiantes agradecidos.
Nadie puede pagar para sí mismo, ni dando dinero, ni de ninguna otra manera. Todo lo que se da es para beneficiar a otros. El servicio ofrecido tampoco se hace en pago por la habitación, comida, etc. Al contrario, el servicio beneficia al propio servidor puesto que le adiestra en el Dhamma. Un curso o un centro brindan la oportunidad de practicar la meditación y también de aplicar el Dhamma en la vida exterior aprendiendo a tratar y a servir a los demás con humildad y con compasión.
Conclusión
Resumiendo, los servidores del Dhamma deben seguir las directrices que les indiquen los Profesores y la Administración, haciendo todo lo posible para ayudar a los estudiantes y evitar molestarles. Su conducta debe inspirar confianza en el Dhamma en aquellos que tengan dudas, u una mayor fe en aquellos en que ya exista. Deben comprender siempre que el propósito del servicio es ayudar a los demás y ayudarse a ellos mismos a crecer en el Dhamma.
Si alguna de estas reglas os resulta difícil, debéis pedir inmediatamente una aclaración al Profesor o a la Administración.
Que vuestro servicio os ayude a avanzar en el Sendero del Dhamma de la liberación, de la eliminación del sufrimiento, de la verdadera felicidad.
¡Que todos los Seres sean Felices!
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